Guardamar

REPOBLACIÓN DE LAS DUNAS DE GUARDAMAR

Repoblación de las dunas de Guardamar. Una historia de trabajo, esfuerzo y dedicación. En los trabajos de  repoblación de las dunas de Guardamar participaron la gran mayoría de los habitantes del pueblo, hombres, mujeres, niños, ancianos… todos colaboraron.
Duraron  más de veinte años y dio a Guardamar una de sus señas de identidad y uno de sus parajes más hermosos, al mismo tiempo garantizó durante esos años el trabajo y la prosperidad de muchas familias y fue sentida como una verdadera empresa en común por todo Guardamar. 

vista general de guardamar antes de la repoblación

COMIENZO DE LOS TRABAJOS

LA SIEMBRA

Una vez conseguido parar el avance de las dunas, había llegado el momento más difícil, largo y laborioso:  “fijar la formación dunar”.  Gracias a la existencia de pozos de agua dulce a poca profundidad,  garantizaba el riego de las semillas y plantaciones de arbustos y árboles. Se comenzó  con la plantación de especies adaptadas a los suelos arenosos y a la sequía crónica, Francisco Mira  antes de hacer la repoblación definitiva  hizo un ensayo con varias especies para conocer su crecimiento y adaptación al terreno y al clima. 
Las siembras se hicieron con mezcla de pino carrasco, pino piñonero y pino marítimo. Cada tres surcos, uno por cada pino, se sembraba barrón, esparciendo a voleo semilla de  tomatera del diablo y mata marina .

obreros en guardamar
plantaciones de barrón en dunas de guardamar
plantación de barrón a tresbolillo
fijación de las dunas con barrón
transporte de ramajes para protección de la siembra
protección de la siembra en las dunas de guardamar
protección de siembra con barrón y ramaje
protección con ramaje de las primeras siembras de pinos
repoblacion dunas guardamar
primeros trabajos repoblación

cómo podemos observar en estas fotografías ya en 1900 se utilizaban casetas desmontables, servían de cobijo y donde guardar las herramientas y las pertenencias de los trabajadores, se construían con materiales ligeros ya que el transporte se hacía a mano y a lomos de mulas. En la fotografía de la derecha podemos ver cómo está construida con las estacas de pino sobrantes utilizadas durante la construcción de la duna litoral.

Tras las primeras siembras realizadas en marzo de 1901, el pino piñonero y el carrasco resistieron bien los calores del verano, pero los marítimos, a pesar de nacer bien, al llegar el verano murieron más de la mitad, se planteó entonces la posibilidad de fijar las arenas por plantación en lugar de por siembra y al mismo tiempo se evitaba que los pájaros y otros animales se comieran las simientes y los brotes verdes.
La escasez de agua sobre todo en los largos meses de verano los intentan compensar regando a partir de pozos que excavaban en las dunas. La sequía la combatieron regando en los sitios donde resultaba más económico el riego por la proximidad de los pozos y además plantando hondo y abonándolos con 2 o tres kilos de estiércol.

LOS VIVEROS

Para iniciar los trabajos de repoblación  por plantas, se construyó un vivero, situado a 180 m de la duna litoral, en un lugar muy llano,  a muy poca altitud sobre el nivel del mar, y donde el agua dulce se encontraba a muy poca profundidad.
Como protección, todo el perímetro del vivero se protegía del viento y de las arenas con cañizo de unos 3 metros de alto y fuertemente atados con alambre.

vivero-protegido-por-cañizo
viveros de guardamar del segura

Para los pozos se abrieron hoyos de 1,50 metros de diámetro y poco más de 2 metros de profundidad, aunque el agua la tenían a 70 centímetros de la superficie.
Algunos estaban formados con piedra en seco, revocados por dentro con mortero hidráulico, para reducir los huecos de entrada del agua, que arrastraba mucha arena y obligaba a limpiarlos con frecuencia; las paredes de 40 centímetros de grueso y reforzadas de una capa de grava de medio metro de espesor, formada con piedras de 3 a 8 centímetros de diámetro, que a la vez que le daban solidez disminuyendo mucho el arrastre de la arena.
Otros tenían las paredes de 14 centímetros de grueso, formadas con ladrillo  plano, entre los cuales se habían dejado huecos para la entrada del agua, las paredes de piedra daban más agua que los de ladrillo, en cambio éstos tenían la ventaja de que a partir de cierta profundidad eran más económicos y fácil su construcción, con la ventaja de que podian aumentarse en cualquier época su profundidad disminuyendo   el anillo que forma sus paredes y excavar en el fondo para extraer la arena y hacer el vacío necesario para aumentar la capacidad de agua.

obreros trabajando en los pozos
trabajando en los pozos de las dunas
extrayendo agua de los pozos de las dunas
vivero de guardamar, año  1910
almacen viveros de guardamar
vivero de las dunas de guardamar

Los riegos, hasta que nacía la siembra, se realizaban con regadera, y luego con una bomba de 4000 litros por hora.

El método de  plantación resultaba económicamente más ventajoso que la siembra debido a la ausencia de ramaje de protección. En 1905, la duna litoral había alcanzado los 3 m de altura sobre el primitivo suelo, siguiendo una progresión media ascendente de 0,7 m al año. También se introdujeron, aunque en menor escala dos especies de eucaliptus, cipreses y pitas.

La dificultad del transporte y riego de las plantas haría muy difícil regar más allá de unos pocos centenares de metros alrededor de los pozos, por lo que la repoblación debió avanzar con serias dificultades, aunque parece que el agua retenida dentro de los hoyos que hacían era suficiente.
Para evitar la evaporación, una vez regado el árbol, cubrían el agujero con arena, y para mejorar la retención y aportar nutrientes añadían estiércol. Estas labores se realizaban durante el verano, cuando se riegan las plantas que están en sitios donde resultaba económico hacerlo; solían darse dos riegos y costaban cada uno  un céntimo y medio aproximadamente, poniendo 10 litros de agua, incluido el trabajo de hacer y tapar el hoyo regado.
Aunque el caudal de agua de los pozos variaba según las épocas, desde uno a tres metros cúbicos por hora, siendo muy abundantes después de alguna lluvia y disminuyendo mucho durante el verano.

CONSTRUCCIÓN DE CAMINOS Y ACCESOS

Entre 1901 y 1903, para facilitar el acceso al arenal, y continuar con la repoblación de las dunas, mejorar el servicio de los viveros y la salida del pueblo al mar, se construyeron 4 Km de caminos y accesos sin más herramientas que picos, palas,  azadones y traíllas tiradas por mulos y bueyes.

vista general dunas de guardamar
parte sur de guardamar
camino del pueblo de guardamar al mar
construcción de caminos en guardamar
construcción de camino al mar

PLAGAS DE LANGOSTA

Entre 1903 y 1905 tuvieron que luchar contra varias plagas consecutivas de Langosta y que a punto estuvo de arrasarlo todo. La más importante fue la primera, atacando preferentemente las plantas de mata marina.
Gracias a la rápida intervención y utilización de varios métodos, primero con pavos sueltos que se comían las langostas y todo tipo de insectos, pero viendo que esta opción no daba muy buenos resultados, se recurrió a extender un lienzo blanco de unos 50 m de largo y 80 cm de altura, disponiéndolo en forma de arco, realizando en su centro una zanja de dos metros de larga. A medida que se iba estrechando el cerco, las langostas iban cayendo a la zanja donde eran  sepultadas con arena, de esta forma se pudo  neutralizar una plaga que había invadido 20 hectáreas y que amenazaba con extenderse a más, afortunadamente se pudo acabar con ella sin que llegase a ocasionar grandes daños.

pavos contra la plaga de langostas en guardamar
plagas de langosta